23/6/10

El baúl donde entierro nuestros recuerdos

Abro el baúl, ese lugar donde enterre todos nuestros recuerdos cuando lo dejamos. Bueno, cuando me dejo. No creo que este preparada, pero aún así lo abro, intentando que no duela demasiado, que no me vuelva a quemar el alma. Lo primero que encuentro es un álbum de fotografias. Noto como el corazón se me empieza a hacer pequeñito, pero sigo, y lo abro. Las primeras fotografías son de nuestros primeros momentos, de nuestro primer beso, de nuestra primera vez. Incluso hay una del momento en el que me dijo por primera vez un te quiero. Como nos gustaba sacarnos fotografías para congelar nuestras sonrisas, para hacer esos momentos eternos en nuestra memoria. Mi corazón late cada vez más rapido, alterado entre tantos recuerdos. Veo fotografías de nuestros viajes, de nuestros paseos por la playa, de cuando estuvimos en Paris. Basta, me digo a mi misma después de notar una punzada en mi corazón. Creo que se está empezando a romper entre recuerdos. Dejo el álbum a un lado, y veo una caja, allí guarde los regalos que él me hizo. Un oso es lo primero que encuentro, recuerdo el motivo de ese regalo. Estabamos en la cama de su habitación y le dije que era como mi oso de peluche, que necesitaba abrazarle cada noche, que cuando no podía dormir con él por culpa de mis padres (por aquel entonces aún tenía 17 años) me sentía sola. Y al día siguiente llamo a mi timbre con una sonrisa y me lo regalo, para que nunca estaría sola. ¿Ahora que se fue también debería utilizarlo? Que pregunta más estúpida me acabo de hacer. Me toco el pecho, mi corazón no se ha calmado. Esto duele, y mira que ha pasado tiempo desde entonces. Demasiados meses. O es que quizás, soy yo, que el tiempo se me hace interminable desde que se fue. Pero aún así sigo, parece como si esto que siento sea un dolor placentero, porque aunque me duela, yo sigo rebuscando entre los recuerdos. ¿Que quiero conseguir? ¿Destrozarme a mi misma? Otro regalo, un corazón de peluche con un te quiero en medio, lo abrazo. Y rompo a llorar, pero sigo, aunque cambio de caja. Está es de nuestras cartas, nuestras notas, chorradas que escribiamos juntos o que el me escribia. Cogo la que esta al alcanze de mi mano y pone: "¡Que bonita es la vida cuando abro los ojos y te veo ahí, mi niña, aún dormida, y te despierto a base de cosquillas y de besos, y te despiertas sonriendo, mirandome, gritandome que me quieres mientras yo te lo susurro." Recuerdo que esa nota me la dejo en la ducha de Paris y cuando la ví, le grite desde allí un te quiero. Él me estaba preparando el desayuno, y vino corriendo, a susurrarme que él también. Lo recuerdo, yo siempre gritaba, él, en cambio, todo me lo susurraba. Es que hasta en eso eramos distintos. Pero nos queriamos. O no, o quizás solo le quería yo. ¿Sino por que? ¿Por que se marcho? Aun no lo sé, llevo tanto tiempo intentando averiguarlo. No lo entiendo. Cogo otra nota, pero de tantas lagrimas que resbalan por mi cara no consigo leerla y la tiro al aire. Quiero romperla, esa nota y todos esos recuerdos, pero no puedo, son mi vida. Él es mi vida. Pero si yo ya le había olvidado... pienso. ¿Y entonces por que he vuelto a abrir ese baúl, por que me he tirado de cabeza a los recuerdos? A veces hacemos cosas tan absurdas... Paso una hora así, rota en medio del pasado. De lo que fue y ya no será. Aferrandome a momentos que no se repetirán. Me limpio las lagrimas y me levanto, tengo que seguir guardando las cosas, que sino se me va a escapar el tren, pienso. Así que vuelvo a mi vida, como si esa hora no hubiera existido, como sino me hubiera vuelto a zambullir en la felicidad del pasado. Vuelvo a enterrar los recuerdos en ese baúl que dejo allí, en la que fue y ya no será mi habitación. En la que pase incontables noches entre sus brazos. Cogo la maleta dejando atrás el pasado, mi pasado junto a él. Lo hubiera dejado todo por él, me hubiera quedado en esta ciudad que detesto si él me lo hubiera pedido, pero en cambio se fue. Y yo continuo con mi vida, con ese sueño de irme de mi tierra a cualquier otro lugar. Continuo con ese sueño de independizarme. O al menos, con ese que era mi sueño. Porque ya no estoy segura de si ese sueño me sigue perteneciendo o es a otra yo del pasado. Porque ahora, mi único sueño es que él vuelva a mí. Y es él único sueño que no está en mis manos, el único que no puedo conseguir.

20 comentarios:

La niña que escribió un sueño dijo...

¿Por qué no puede volver a ella? Quizás se necesiten mutuamente.

Un besito color púrpura

*Sí, es Amaranta :)

Nada mas importa dijo...

Es bonito el blog y lo que escribis, como siempre...profundo y hermoso.

Besos!

Marina dijo...

Otra vez cmabiastes de blog? :) esaa es muy lindo este también:)^^

Un beso y suerte!!

La chica de las manos frías dijo...

Es muy profundo, expectacular.
Este es mi blog de relatos
http://quehayenmimente.blogspot.com
a ver si te gusta ;)

bixitoluminoso dijo...

Los recuerdos no es bueno llevarlos en maletas, es bueno enterrarlos en cajitas...

Te sigo, vale? :)

zзniт ℓ dijo...

:)

plinnn... dijo...

:) muchas gracias por tu comentario:)) me ha gustado tu blog:)) te sigoooooooooooo:))))

Marea Malabares dijo...

Gracias por pasarte por mi blog :)
El tuyo está genial. Te sigo.
Un beso ^^

Fhercho dijo...

-baules, son buenos, pero solo para guardar cosas justo cuando te vas a mudar, todo lo que hay fuera de ellos es vida.

Lucía dijo...

Pues, chica, quién tuviera n baúl con esos recuerdos.
Un beso enorme!

Gabrielle Dupré dijo...

Los recuerdos necesitan de baules, o de cajas de seguridad, no muchos son gratos. Pero como escribí hace unos dos post en mi blog.... el hombre puede vivir porque puede recordar, pero tbm olvidar.

Raquel Gómez dijo...

Vaya... a veces es bueno sacar los recuerdos y recrearse en ellos...

Mandarina López dijo...

A mí también me apetece salir de mi lugar :) gracias por pasar, me ha encantado la entrada ;) mua!

Elendilae dijo...

Oh Dios, me siento tan identificada que en fin... ya lo has dicho todo.... Supongo que el recordar los recuerdos es una forma de conservarle, como si aún estuviese, como si no quisiéramos aceptar que se ha ido, una forma de mantenerle vivo en nuestra memoria...
Muy bonito.. :)

n u r i a dijo...

Me gusta lo que escribes:)
Te sigo!
Un besito:*

Aida&Reich dijo...

Que preciosidad... Recuerdos.. Se aprecian tanto cuando se pierdan..
Unbeso ^^

Emi dijo...

Me hiciste derramar lagrimas por lo hermoso que es el texto sin importar la melancolia que contenga porque yo hago lo mismo que vos hundirme en recuerdos en palabras que sinceramente hoy en día considero tan reales aún que estan dichas con el corazón,pero el ya no esta x eso debo levantarme y continuar porque quizás en algún momento regrese nadie sabe las vueltas de la vida
prosigue ese sueño de ser libre pronto te dara cuentas si en verdad sigue siendolo o ya no porque en algún momento la benda que nos convierte en ciegos se caera.
beso grande!

Coraline dijo...

Hay recuerdos que pesan tanto... pero piensa que si están allí es porque en algún momento todo mereció la pena, y que aunque quizá ya no le tengas a él todos esos momentos mágicos siempre se quedarán contigo :)
Lo de la contraseña de mi blog no se porque os la pide, jo lo siento :(
Mua!

Moot dijo...

Casi me ha dolido a mí al leerlo. Odio las cajas de recuerdos.

Rain dijo...

Vaya..., es bonito, aunque también muy triste... Entiendo que debe ser muy duro tener consciencia de que has perdido algo imprescindible... Esa impotencia que se siente... Pero hey, ánimo! Seguirás adelante! :)